Cómo tener ingresos con el tejido | Idea #2

Como te fue con la Idea #1 para obtener ingresos con el tejido?
Espero que se te haya prendido la lamparita y que ya estés poniéndola en práctica! Hoy seguimos con la Idea #2, no es LA IDEA, ya que es la más obvia y la que primero emprendemos, pero te voy a dar algunos consejos que fui aprendiendo en estos años de tejemprender.

Si no la viste, acá está la Idea #1

Idea #2: Vender productos tejidos

En esta idea no te puedo decir qué vender, porque podés vender todo lo que hagas y quieras vender. Lo que sí puedo ofrecerte son algunos consejos que fui aprendiendo con el tiempo y las ventas.

El primer consejo es…

especializate en lo que más te guste tejer y vendé eso (que encima, al ser tu especialidad, va a ser lo mejor en el mercado).

En mis primeras ferias vendía de todo. Llamaban mucho la atención los colores… ¿Y la gente qué venía a buscar? Las tiras de pajaritos… que era lo que más se veía porque con el correr de los días empecé a llevar por docenas!

Cuando empezamos a vender caemos en el juego de que nos piden cualquier cosa y, como tenemos ansias por vender, decimos a todo que sí. Te pido por favor que no lo hagas. O si querés decir que sí, hacelo, pero te aviso que casi siempre es un dolor de cabeza.

Te podría contar veinte ejemplos como mínimo de haberme amargado la existencia con algún pedido “personalizado”. Pero te voy a contar la primera experiencia que tuve:

Yo re feliz en la feria de artesanos, con un puesto en el que vendi-regalaba todo lo que tejía: desde escarapelas, pasando por bufandas, gorros, apliques, carteras y hasta wiphalas.

Cae una mujer, me compra un par de escarapelas y al ver la wiphala me pregunta si podría hacerle a su beba un chalequito con eso en la espalda. La miro sin entender. ¿Cómo con eso en la espalda?

-Sí, no sé, mirá, me imagino que la whipala así cuadrada sea la espalda y le podés hacer así como un cuellito y la delantera, onda chalequito con los mismos colores… ¿Vos viste esos chales redondos que metés los brazos?

Yo la miraba tratando de entender lo que esta mujer imaginaba.

-Sí…

-Bueno, algo así. Con un cordón para atarlo acá adelante. El sábado te traigo a la gorda así te fijás las medidas y ves…

Imaginate que yo, novatísima como era, no le pude decir ni esta boca es mía. Cuestión que unos sábados después, cuando le entregué “su idea” ya tejida, no le gustó.

Me armó una especie de escena y yo me puse tan mal que le dije que se lo llevara. Le cobré sólo la seña de 70 pesos (un saquito personalizado para bebé que me llevó días cranear y tejer por el valor de un café con leche y dos medialunas).

Hoy me gustaría haber estado ahí para hablar con la señora y dejarle en claro algunas cosas (que en ese entonces yo no tenía ni por las tapas). Pero como no estoy ahí y estoy acá, te ruego: no te metas en camisa de once varas.

“La idea” de la señora… ¬¬

Pero Cori, ¿Qué significa “especializarme”?

Decidí si vas a tejer para bebés, accesorios, personajes, almohadones, ropa o souvenirs, por dar algunos ejemplos, y tejé mucho de eso. Ofrecé eso y no te muevas de tu producción, a menos que te lo pida la mejor persona del mundo a la que amás con todo tu corazón (o unx millonarix que está dispuestx a pagarte lo que sea por tu “exclusivo y personalizadísimo” trabajo).

No tengas miedo. No vas a vender menos por tejer menos variedad de cosas… Al contrario, y aunque parezca mentira, vas a ganar más y sin volverte loca resolviendo todos los días algo distinto. Porque vas a ganar en tiempo, vas a ser vos quien controle tu producción, lo que te lleva hacerlo y cuánto cobrarlo y encima vas a ser una referente en tu especialidad. ¿Quién gana más? ¿Un médico clínico o un especialista (el mejor) en equis enfermedad? Bueno… Te cuento que es lo mismo con cualquier rubro!

Con respecto a esto de especializarse en algo, te propongo una reflexión: Imaginá que vas a la feria de Mataderos y ves dos puestos: uno lleno de cosas tejidas que no sabés a simple vista muy bien qué son y otro lleno de amigurumis listos para adoptar. O lleno de mandalas. O lleno de ponchos. ¿En cuál vas a comprar? Yo no entiendo muy bien cómo funciona la onda, pero atrae más un negocio con mil cosas de lo mismo (especializado) que uno con mil cosas inclasificables (mercado de las pulgas).

Y no solo a simple vista deslumbra más: también pasa que el que busca mandalas encuentra (y compra) mandalas y el que busca “cualquier cosita” tiene menos chances de comprarte a vos que tenés veintemil cosas porque no sabe por cuál decidirse.

Hablando de esto, recuerdo una vez a Dolina diciendo algo así:

Es como si a la gente no le gustara que le hicieras decidir entre dos productos. Si ponés una fábrica de pasta frolas se te llena de gente. Pero si un día empezás a vender pasta frolas Y LEMON PIE ahí la gente no sabe qué elegir y se va al negocio de enfrente, que vende sólo tortas fritas.

Y te juro que con el correr de mi emprendimiento me di cuenta de que tenía razón.

Por eso, definí qué vas a tejer y sé la mejor en eso. La mejor posta. Es más probable que llames la atención o que alguien te recomiende si sos “la chica que vende mandalas de todos los tamaños” o “la chica que vende amigurumis de personajitos” que si sos la que vende de todo, poncho, totora y bijou sin mucho criterio, por pura necesidad (cuando, encima, la necesidad es la mejor amiga del trabajo mal pagado).

En mi caso, de todo lo que tejí, el año pasado terminé seleccionando solamente estos para mi catálogo. Siempre tengo minis personajes y los amigurumis más grandes los vendo sólo por pedido (si tengo tiempo, energía y ganas)…

Mientras más definís es más organizado el trabajo y más seguro que te encuentre tu cliente ideal (el que busca lo que vos vendés)!

Mi segundo consejo es…

…hablando de pago: No regales tu trabajo.

Digo, podés regalar, obvio, pero cuando quieras regalar.

No regales tu trabajo.

A lo que me refiero es a: no lo vendas por dos mangos. Pensá que cada hora que pasás tejiendo por unos pocos pesos es una hora que no vas a recuperar. Porque nuestro tiempo es lo que más vale, ya que es lo único que no se recupera: se acaba y se acabó. No hay ofertas ni rebajas ni necesidad que lo eviten.

Así que pensá muy bien tus precios. Compará con productos similares en el mercado y usá las promociones como estrategia de liquidación o lanzamiento de productos, no como necesidad de vender a toda costa.

No regales tu trabajo.

Al respecto te recomiendo que vayas al blog de Marta de Bluü, que tiene una serie artículos sobre dinero y ganchillo y cómo cobrar una manta. Me encantó porque se generó una excelente discusión al respecto del trabajo artesanal. Yo no lo podría explicar mejor, aunque en algún momento me sentaré también a escribir sobre este tema y a que lo conversemos aquí, las tejemprendedoras argentinas, con la realidad de acá. Te parece? Si te copa, dejámelo saber en los comentarios!!

“Es que no me animo a cobrar mucho… Nadie me va a comprar…”

Hay algo muy curioso e interesante que aprendí en este tiempo: Cuando bajamos los precios para ser las más baratas y que nos compren, las personas con poder adquisitivo que podrían comprarnos, dudan y no compran. ¿Por qué? Porque calculo que piensan: Si es tan barato no debe ser tan bueno. Y las personas que consumen productos hechos a mano y poseen un poder adquisitivo mayor, los valoran mucho, así que pagan lo que corresponde sin regatear.

Bajando los precios sólo conseguimos como clientes a personas que no valoran nuestro trabajo, o personas que no pueden afrontar el gasto y si queremos valorarnos como artesanas y emprendedoras (¡y vivir de esto!), tenemos que saber que hay un cliente para nosotras, que hay gente que valora y paga lo que corresponde. La hay. Confiá y no rebajes tus precios, porque esa gente que sí paga va a ir a comprarle a alguien que se valorice más. Cosas de la mente humana.

También pensá que el chino te vende el queso, el jamón y el pan lactal y no te rebaja al costo para que le compres. El carnicero tampoco y mucho menos el psicólogo. Cada cosa vale. Tu trabajo vale. Vos valés.

¿Y dónde vendo?

Podés vender en ferias o en Mercado Libre

Podés hacerte una tienda online como Tienda Nube con la que puedas hacer también envíos (o tener un punto de retiro de los productos)

Si te animás a vender por mayor, podés ofrecer en locales de diseño, decoración, niños, etc.

Podés publicar en las redes y vender usando links de pago de MercadoPago (mandás el link, te pagan y lo retiran o tenés la opción, al crear el link de pago, de incluir el envío con MercadoEnvíos).

Podés vender por recomendación (cuando sos la mejor en lo tuyo, tus clientas son tus mejores vendedoras).

Las posibilidades son muchas! Probá todo y decidí qué es lo que te resulta más cómodo, seguro y rentable.

Y recordá siempre:

Cuidá los detalles. Entregá los trabajos de manera prolija, limpios, si tejés para niños, procurá que los productos no tengan olor a cigarrillo ni pelos del perro. Bueno, en verdad, procurá eso siempre, aunque vendas para adultos, jeje.

Cuidá esas cosas, porque los detalles son los que enamoran a los clientes, el perfume que uses, el regalito que hagas, el packaging, las fotos que usás para las redes… Así siempre te van a recomendar, van a volver a comprar y podrás valorizar mucho más todo tu trabajo ¡y cobrarlo mejor!

Poné todo en tus productos. Sé la mejor versión de vos misma cada día! CONFIÁ EN TU MAGIA!

Por último…

Esta opción no es una fuente de ingresos pasivos ya que requiere de tu tiempo para cobrar. Si trabajás cierta cantidad de horas vas a cobrar cierta cantidad de dinero (cambiás tu tiempo por dinero, como en cualquier trabajo de oficina, por lo que será muy difícil que aumenten tus ingresos cuando ya no te queden más horas en el día).

Más adelante, si te interesa, puedo enseñarte a calcular cuánto sale tu hora de trabajo! Dejalo en los comentarios y cuando terminemos de ver todas las ideas y definas cuáles vas a usar, encantada escribiré sobre eso!

En el artículo que viene…

…vamos a hablar de los famosos ingresos pasivos y una idea para que empieces a generarlos.

Comentame aquí abajito cómo venimos o si te queda alguna duda que nos sirva a todas para seguir aprendiendo!

Hasta la próxima, querida tejemprendedora! ♥

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Mercedes castellucci
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Mercedes castellucci

Hola Cori muy bueno todos los consejos , si me re interesa sobre el costo de la hora de trabajo besos me encanta todo lo que haces

Maria Victoria Gonzalez
Invitado
Maria Victoria Gonzalez

Excelente artículo! Gracias por los consejos! Quisiera también saber como calcular el costo de la hora y también saber como calcular para cobrar el kit, que me pareció una idea genial y ya estoy en proceso! Gracias genia! Saludos!

vero
Invitado
vero

Muy, muy útil! espero ansiosa el próx. artículo y quiero saber cómo se calcula la hora de trabajo… graciasssss

SILVIA ROJAS
Invitado
SILVIA ROJAS

Gracias Cori, me gustaron todos los consejos, son tan reales!!!!!! Me pasó varias veces, no poder decir que no y tener una negativa a la hora de entregarlo…. nos pasa a todas y sirven como experiencias. Gracias por todo lo compartido!!!!!